lunes, 25 de abril de 2011

Una maternidad más consciente

Así es como siento que muchas madres estamos viviendo la actual maternidad (o "postmaternidad", un término que leí hace poco y me gustó). ¿Qué quiero decir con esto? Quiero decir una maternidad más elegida, más informada, con todo lo que eso implica.
Nuestras madres, nuestras abuelas, y de ahí para arriba, entre los 15 y 20 años, ya estaban casadas (¿o "cazadas"?)... no fuera a ser que quedaran "solteronas"! Y como consecuencia del matrimonio, o mejor dicho, de tener relaciones con sus maridos, quedaban embarazadas y tenían hijos. Por supuesto, los amaban, los cuidaban, los retaban, como hacemos todas.
Pero creo que nuestra generación tiene una diferencia. En primer lugar, piensa en una carrera universitaria y/o profesional, o en su trabajo, o en su empresa. Luego tal vez encuentra alguien con quien decide compartir su vida y casarse (o no), pero no encontrarlo no le quita el sueño. Sigue creciendo laboralmente y/o profesionalmente y empieza a plantearse si desea tener hijos o no. Y decide tenerlos (o no).
Todavía nos tironean un poco los mandatos sociales "que la mujer no está completa si no se casa" (y así hay muchas que tienen que soportar madres, tías, abuelas, y un largo etc, que todo el tiempo preguntan si hay un novio, cuando esa pregunta a veces produce dolor por no encontrarlo); o "que la mujer no está completa si no tiene un hijo", lo cual no creo que sea así. Conozco mujeres que no tienen hijos, por el motivo que sea, y eso no les quita el sueño: simplemente tienen otra vida.
Y cuando la mujer decide tener hijos... la vida da un vuelco. Porque la vida se identificaba mucho con la profesión o trabajo, ibas de acá para allá sin dar explicaciones a nadie (ni a tu marido!) de tiempos ni lugares... y de golpe te encontrás encerrada entre cuatro paredes, sola, mal dormida, con un bebé que tenés que cuidar y tal vez por primera vez sentís miedo de no poder... tantos títulos, tanto profesionalismo, tanto trabajo, y ahí estamos, solas, con miedo.
Vivimos una sociedad muy distinta de nuestras madres, tías y abuelas. Ya no hay una comunidad de mujeres que viven juntas o cerca, que te cuidan, que te sostienen, que te enseñan. Y tu marido (si es que lo tenés) se pasa el día trabajando...
Hasta que vas entendiendo que esta es tu nueva identidad: ser mamá, o suelo decir, una mujer madre. Que también trabaja, que también es esposa, que también es amiga, pero sobre todas las cosas, es madre.
Y te das cuenta que has hecho la más hermosa elección de tu vida!!

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada