Me quedé pensando en esto, en los deseos, en las necesidades, y en los caprichos. Estos últimos días, he escuchado mucho esta frase (frente al deseo o necesidad de un niño): "es un capricho".
Cuando un bebé pequeño (o no tan pequeño) quiere "otra vez" la teta de su mamá, dicen "es un capricho", si acaba de tomar!
Cuando un niño quiere estar entre los brazos de su mamá, "es un capricho", te está tomando el tiempo!
Cuando un hombre adulto quiere comprar un auto nuevo (el actual ya tiene un año) o una mujer adulta quiere el saco de moda... ¿qué es?
¿Por qué se desprecian las necesidades de los pequeños, llamándolas "caprichos", y en los adultos elogiamos o aplaudimos si alguien consigue lo que quiere?
Para comprender bien las palabras, me gusta investigar sobre su significado. Entonces empecé por
Necesidad: "la necesidad es un estado de carencia física o mental". Cuando un bebé tiene hambre y quiere teta, tiene necesidad de comer algo, tiene hambre. Tiene un estado de carencia física (hambre). Cuando un niño quiere los brazos de su madre, no es porque sí, es porque necesita cariño, protección, seguridad. Tiene un estado de carencia mental (búsqueda de bienestar). Cuando un hombre adulto quiere un auto nuevo porque el actual ya "está usado" o la mujer adulta quiere el saco de moda... ¿es carencia? puede ser carencia de movilidad o de abrigo, pero no del auto nuevo o del saco de moda...
Deseo: "las necesidades se convierten en deseo cuando se dirigen a objetivos específicos que podrían satisfacerlos" (dicen que dijo Philip Kotler). Cuando el bebé tiene hambre, necesidad de comer, desea la teta de su mamá, que es lo que le calma el hambre. Cuando el niño se siente inseguro o desprotegido, tiene la necesidad de protección, desea los brazos de su madre. Cuando el hombre adulto necesita un medio de transporte, lo desea, pero a esa función la pueden cumplir sus piernas, una bici, el colectivo, el subte (metro), una moto o un auto. No es necesario que sea un auto nuevo. Cuando una mujer adulta necesita abrigo que la proteja del frío, y desea abrigo, puede ser cualquier saco, hasta diría, cualquier trapo. No es necesario que sea el saco de moda.
Capricho: "determinación que se toma arbitrariamente, inspirada por un antojo, por humor o por deleite en lo extravagante y original" (según la Real Academia Española)... bueno, bueno, bueno... ¿la teta es un capricho para un bebé? La teta es lo único que calma la necesidad de hambre y por lo tanto el deseo de un bebé. ¿Los brazos de mamá son un capricho para un niño? Los brazos de mamá son el mejor refugio que cualquier bebé, niño o algunos adultos pueden tener, ante la sensación o sentimiento de desprotección, desamparo, inseguridad. ¿El auto último modelo es una necesidad? No, no, no, un hombre adulto que quiere un auto nuevo cuando ya tiene uno, eso es un "capricho" (recuerden la definición, unos renglones más arriba). ¿El saco de moda es una necesidad? No, no, no, una mujer adulta que quiere un saco de moda, cuando cualquier saco la podría abrigar, eso es un "capricho".
Entonces, adultos autoritarios y déspotas, midan las palabras antes de despreciar las necesidades inocentes y naturales de los bebés y niños pequeños. Guarden la palabra "capricho" o "caprichoso" para los adultos que "toman una determinación de manera arbitraria por un antojo, por humor o por deleite en lo extravagante y natural".
Maternarte
Un blog para mujeres madres. Porque el día que ellos nacen como hijos, nosotras renacemos como mujeres. Este espacio nace para compartir experiencias, informarnos, apoyarnos, sostenernos; para promover la lactancia materna, la crianza con apego, el parto respetado; porque es necesario revalorizar la función social de la maternidad pues "cuidar el vínculo mamá-bebé es cuidar la sociedad"
domingo, 20 de mayo de 2012
lunes, 7 de mayo de 2012
Misión imposible
Una anécdota que a su manera me hizo "click" (y de paso me causó gracia) tiene "la culpa" que yo esté aquí escribiendo después de bastante tiempo.
Voy a buscar a mi hijo de 3 años a la guardería. Como es guardería de niños pequeños y cada padre o madre va a buscar a distintos horarios, pasa que te cruzás en ese momento con distintos padres y madres (aunque hay algunos que son más frecuentes).
Hay una mamá que va a retirar a su niño que no sé si llega al año de edad (no camina) que lo retira al bebé recostado en su cochecito y en la parte de atrás (donde una lo empuja) colgando un andador (para que el nene use en la guardería, efectivamente solito no camina).
En ambas oportunidades, el bebé sale llorando, mirando a su mamá y suplicándole upa (cualquiera se da cuenta de eso). Luego de tantas horas (bueno, 3 hs, pero para ellos es una eternidad), mi vida, debe estar desesperado de los brazos de su madre.
La primera vez, mientras yo esperaba a mi niño, miraba a ver qué hacía la mamá. El bebé lloraba a los gritos, la madre a los 5 metros dice en voz alta (aunque no disgustada, sino como con la necesidad de tener que decir algo ante tanto llanto, y como dando explicación) "si te hago upa, ¿cómo hago? ¿cómo llevo todo?". Finalmente le hizo upa y al instante el niño se calmó.
Hoy, la segunda vez, pasa lo mismo, el bebé sale en el cochecito llorando a los gritos, yo seguía esperando junto a otras dos mamás y una abuela, y ésta última, mientras la mamá del cochecito se alejaba, empezó a hablar entre dientes (refunfuñando) con otra que tenía al lado "mirá cómo llora el bebé! mirá! no le hace upa! no sé para qué tienen hijos si después los tienen así!"...
La verdad, por dentro mío, me reí del comentario. Porque puedo apostar mi vida, que si esa mujer le hacía upa al bebé apenas salido del jardín, es decir, enseguida escuchado el llanto, puedo jurar que la hubiera escuchado decir "¿ves? así después salen malcriados, se malacostumbran que al primer llanto tienen el upa que quieren!"...
O sea, no ser criticada, es una "misión imposible": no importa lo que hagas, siempre habrá alguien que te criticará.
Así que, mamis, a relajarse, y a disfrutar nuestra manera de amar y maternar :)
Abrazos a todas!!!!!
Voy a buscar a mi hijo de 3 años a la guardería. Como es guardería de niños pequeños y cada padre o madre va a buscar a distintos horarios, pasa que te cruzás en ese momento con distintos padres y madres (aunque hay algunos que son más frecuentes).
Hay una mamá que va a retirar a su niño que no sé si llega al año de edad (no camina) que lo retira al bebé recostado en su cochecito y en la parte de atrás (donde una lo empuja) colgando un andador (para que el nene use en la guardería, efectivamente solito no camina).
En ambas oportunidades, el bebé sale llorando, mirando a su mamá y suplicándole upa (cualquiera se da cuenta de eso). Luego de tantas horas (bueno, 3 hs, pero para ellos es una eternidad), mi vida, debe estar desesperado de los brazos de su madre.
La primera vez, mientras yo esperaba a mi niño, miraba a ver qué hacía la mamá. El bebé lloraba a los gritos, la madre a los 5 metros dice en voz alta (aunque no disgustada, sino como con la necesidad de tener que decir algo ante tanto llanto, y como dando explicación) "si te hago upa, ¿cómo hago? ¿cómo llevo todo?". Finalmente le hizo upa y al instante el niño se calmó.
Hoy, la segunda vez, pasa lo mismo, el bebé sale en el cochecito llorando a los gritos, yo seguía esperando junto a otras dos mamás y una abuela, y ésta última, mientras la mamá del cochecito se alejaba, empezó a hablar entre dientes (refunfuñando) con otra que tenía al lado "mirá cómo llora el bebé! mirá! no le hace upa! no sé para qué tienen hijos si después los tienen así!"...
La verdad, por dentro mío, me reí del comentario. Porque puedo apostar mi vida, que si esa mujer le hacía upa al bebé apenas salido del jardín, es decir, enseguida escuchado el llanto, puedo jurar que la hubiera escuchado decir "¿ves? así después salen malcriados, se malacostumbran que al primer llanto tienen el upa que quieren!"...
O sea, no ser criticada, es una "misión imposible": no importa lo que hagas, siempre habrá alguien que te criticará.
Así que, mamis, a relajarse, y a disfrutar nuestra manera de amar y maternar :)
Abrazos a todas!!!!!
sábado, 31 de marzo de 2012
Marzo
Qué mes intenso... ¿por dónde empezar?
Las que suelen seguir el blog, saben que antes escribía mucho más que ahora, que no escribo casi nada. Pero bueno, la vida nos atraviesa, ocurren cosas, una como mujer madre hace procesos, y a veces en ese proceso me voy un poco más para adentro, para reflexionar...
Ocurrieron cosas en Marzo, tal vez no tantas en cantidad, pero sí en intensidad. No voy a decir que todo se dio al mismo tiempo, pero por una cuestión de orden (para que se pueda leer) voy a ir de manera cronológica (no en orden de importancia, sino de orden de ocurrencia).
No fue marzo, pero sí finales de febrero, falleció una amiga muy querida. De sus 36 años de vida, 6 años los dedicó a luchar contra el cáncer. Siempre fue una persona muy querida, por su actitud alegre, y durante sus años de batalla hacia la enfermedad, fue un ejemplo de lucha, de coraje, de optimismo. Hasta terminó un doctorado en Biología (en Argentina, un título post universitario muy elevado) hace exactamente un año atrás. Y, como pudo, fue mamá de la nena que ahora tiene 8 años y quedó en compañía de su papá, que supo ser un esposo ejemplar durante todo el tiempo. Sí, es una historia triste, muy triste. Pero hubo tanta luz y tanta fuerza en la lucha, que la gente que la rodeaba más de cerca la recuerda con mucha paz. Incluso en su velorio, hablé con su marido (con quien nos conocemos de hace ya 18 años) y más allá de su dolor y tristeza me transmitió mucha fortaleza y paz. Y hasta una última lección, sin querer, me dejó mi amiga cuando volvía del velorio: tenemos el poder de cambiar nuestra vida. Ella luchó con lo más duro todo el tiempo, y lamentablemente no pudo cambiarlo. Entonces me hizo click, ¿cómo no voy a cambiar yo los problemas que tengo, si está en mis manos cambiarlo? No sé si a alguien le ha pasado algo así, en mi caso ya es la segunda amiga que se va por esta enfermedad, y guardo el recuerdo de ambas en mi corazón cuando reían... tal vez es el modo de elegir recordar a alguien, pero a las dos las recuerdo sonriendo y riendo...
Dijimos que iba a ir en orden cronológico, así que esta parte es más tranquila: me decidí y empecé Pilates, por primera vez en mi vida. Hacía años que no hacía nada con mi cuerpo, siempre algo hacía pero muchos años pasaron. Mi hijo empezó el jardín en marzo, al frente de mi casa (no tengo excusa!) abrió un lugar de Pilates, fui a probar una clase... y me enamoré! así que desde principios de marzo, lo hago y no falto nunca (bueno, hasta ahora, esperemos que pueda seguir todo bien!).
Bueno, el 19 de marzo mi hijo cumplía 3 años. Las que me conocen, saben que las cosas venían "complicadas" con el padre. La historia es larguísima... y eso es lo que sin querer me enseñó mi amiga que falleció, que lo que yo necesite, lo puedo cambiar. Bueno... (acá paso un rato buscando las palabras)... decidimos hacer algo muy simple para el cumple, con mis padres y hermanos (y el papá de mi hijo, por supuesto), nos juntamos a tomar mate una tarde, a los niños (mi hijo y dos primitos) les alquilamos un castillo inflable, ellos se divirtieron... y bueno, siendo inevitable, y cayendo ya de maduro, su papá y yo decidimos final y formalmente separarnos. Lo pongo todo junto, porque fue medio así que pasó todo... así que se hizo lo mejor que se pudo, dadas las circunstancias.
Hasta ahora, "vamos bien", ha sido una separación "por las buenas", seguimos conviviendo (yo no tengo trabajo, estoy haciendo crecer un proyecto por internet, pero ahí vamos, y él no tiene dónde vivir y tiene un sueldo muy bajo), pero vamos tranqui, por decir de alguna manera. No tenemos nada en común en muchos sentidos, pero tenemos lo más sagrado: un hijo, por el que estamos embobados los dos. Y que las cosas de un modo tranquilo vayan marchando por ahí me da la pauta que cuando las cosas no van en una pareja, lo más sano es terminar a tiempo... No es nada fácil, porque esta necesidad de separarnos yo la sentía hace tiempo, le busqué las mil maneras de que las cosas sí pudieran funcionar, pero no, para mí no va. Fue doloroso el proceso de darme cuenta, de aceptarlo, de querer buscar alguna solución (sabiendo que no existía), de hablarlo... pero ahora es como que estamos más tranquilos. Por supuesto, en algún momento tendrá que marcharse, pero todo el tiempo fue mi deseo que las cosas quedaran bien, porque los tres necesitamos y merecemos ser felices. Como decía recién, seguimos bajo el mismo techo, pero (no sé cómo) pasó a ser una relación de "amigos", que nos divertimos y disfrutamos ver a nuestro hijo crecer día a día. En fin...
Y por último (en orden de cronología), mi blog ha cumplido un año :) Cosas sobre esto, podría escribir tantas! empecé y ni siquiera sabía usar blogger! Pero quería que mi "sitio" fuera un lugar de información para mamás desorientadas, como mil veces me había sentido yo. Quería de alguna manera estar, para mamás primerizas y recientes, acompañarlas en su soledad y desinformación, como a mí me había pasado. Es como desear, a través de ayudar a otros, poder superar lo que a una le ha pasado. Al fin y al cabo, si yo había estado tan sola y desinformada, por ahí tal vez había alguna otra mamá que necesitaba y si yo podía ayudarla, genial!
Y me encontré con una sorpresa bellísima: una cibertribu. Será virtual, pero cuánto me ayudó: a poner palabras a un montón de cosas que sentía y no sabía expresar, a darme cuenta que no era la única que "cometía" colecho, hacía upa, y deseaba hacer una "crianza con apego" (no sabía que así se llamaba!), en fin, a no sentirme tan sola.
Y yo aprendí muchísimo de otras mamás. Yo, que quería hacer mi sitio para que otras mamás leyeran y aprendieran y no se sintieran tan solas, yo leí y aprendí de otras mamás, y me sentí acompañada por ellas!
Ahora con mi marzo "movidito", no he escrito casi nada, pero créanme, las he leído (y a algunas cosas las he compartido en la página de Facebook). Y si bien no he escrito, ahora me estoy encontrando con que, un poco, estoy "predicando" jaja quiero decir, soy una abanderada de la crianza con apego, y no es que ando queriendo cambiar el mundo, "dando órdenes" a los demás, pero sí cuento (no doy explicaciones, que es muy distinto, ni me justifico) e informo por qué yo crío como crió a mi hijo, le guste a quien le guste.
Bueno, este ha sido "mi marzo". Como verán, cosas de todos los colores, que inevitablemente producen transformaciones, mueven a procesos internos. Y como yo escribo con el corazón (no sé si está bien o no, pero es lo que me sale), si el corazón está agitado, no puede escribir. Por eso ahora, que termina este mes, y termina un ciclo, quise escribir, aunque sea para contar en qué anduve...
Un abrazo a todas!!!!!
Las que suelen seguir el blog, saben que antes escribía mucho más que ahora, que no escribo casi nada. Pero bueno, la vida nos atraviesa, ocurren cosas, una como mujer madre hace procesos, y a veces en ese proceso me voy un poco más para adentro, para reflexionar...
Ocurrieron cosas en Marzo, tal vez no tantas en cantidad, pero sí en intensidad. No voy a decir que todo se dio al mismo tiempo, pero por una cuestión de orden (para que se pueda leer) voy a ir de manera cronológica (no en orden de importancia, sino de orden de ocurrencia).
No fue marzo, pero sí finales de febrero, falleció una amiga muy querida. De sus 36 años de vida, 6 años los dedicó a luchar contra el cáncer. Siempre fue una persona muy querida, por su actitud alegre, y durante sus años de batalla hacia la enfermedad, fue un ejemplo de lucha, de coraje, de optimismo. Hasta terminó un doctorado en Biología (en Argentina, un título post universitario muy elevado) hace exactamente un año atrás. Y, como pudo, fue mamá de la nena que ahora tiene 8 años y quedó en compañía de su papá, que supo ser un esposo ejemplar durante todo el tiempo. Sí, es una historia triste, muy triste. Pero hubo tanta luz y tanta fuerza en la lucha, que la gente que la rodeaba más de cerca la recuerda con mucha paz. Incluso en su velorio, hablé con su marido (con quien nos conocemos de hace ya 18 años) y más allá de su dolor y tristeza me transmitió mucha fortaleza y paz. Y hasta una última lección, sin querer, me dejó mi amiga cuando volvía del velorio: tenemos el poder de cambiar nuestra vida. Ella luchó con lo más duro todo el tiempo, y lamentablemente no pudo cambiarlo. Entonces me hizo click, ¿cómo no voy a cambiar yo los problemas que tengo, si está en mis manos cambiarlo? No sé si a alguien le ha pasado algo así, en mi caso ya es la segunda amiga que se va por esta enfermedad, y guardo el recuerdo de ambas en mi corazón cuando reían... tal vez es el modo de elegir recordar a alguien, pero a las dos las recuerdo sonriendo y riendo...
Dijimos que iba a ir en orden cronológico, así que esta parte es más tranquila: me decidí y empecé Pilates, por primera vez en mi vida. Hacía años que no hacía nada con mi cuerpo, siempre algo hacía pero muchos años pasaron. Mi hijo empezó el jardín en marzo, al frente de mi casa (no tengo excusa!) abrió un lugar de Pilates, fui a probar una clase... y me enamoré! así que desde principios de marzo, lo hago y no falto nunca (bueno, hasta ahora, esperemos que pueda seguir todo bien!).
Bueno, el 19 de marzo mi hijo cumplía 3 años. Las que me conocen, saben que las cosas venían "complicadas" con el padre. La historia es larguísima... y eso es lo que sin querer me enseñó mi amiga que falleció, que lo que yo necesite, lo puedo cambiar. Bueno... (acá paso un rato buscando las palabras)... decidimos hacer algo muy simple para el cumple, con mis padres y hermanos (y el papá de mi hijo, por supuesto), nos juntamos a tomar mate una tarde, a los niños (mi hijo y dos primitos) les alquilamos un castillo inflable, ellos se divirtieron... y bueno, siendo inevitable, y cayendo ya de maduro, su papá y yo decidimos final y formalmente separarnos. Lo pongo todo junto, porque fue medio así que pasó todo... así que se hizo lo mejor que se pudo, dadas las circunstancias.
Hasta ahora, "vamos bien", ha sido una separación "por las buenas", seguimos conviviendo (yo no tengo trabajo, estoy haciendo crecer un proyecto por internet, pero ahí vamos, y él no tiene dónde vivir y tiene un sueldo muy bajo), pero vamos tranqui, por decir de alguna manera. No tenemos nada en común en muchos sentidos, pero tenemos lo más sagrado: un hijo, por el que estamos embobados los dos. Y que las cosas de un modo tranquilo vayan marchando por ahí me da la pauta que cuando las cosas no van en una pareja, lo más sano es terminar a tiempo... No es nada fácil, porque esta necesidad de separarnos yo la sentía hace tiempo, le busqué las mil maneras de que las cosas sí pudieran funcionar, pero no, para mí no va. Fue doloroso el proceso de darme cuenta, de aceptarlo, de querer buscar alguna solución (sabiendo que no existía), de hablarlo... pero ahora es como que estamos más tranquilos. Por supuesto, en algún momento tendrá que marcharse, pero todo el tiempo fue mi deseo que las cosas quedaran bien, porque los tres necesitamos y merecemos ser felices. Como decía recién, seguimos bajo el mismo techo, pero (no sé cómo) pasó a ser una relación de "amigos", que nos divertimos y disfrutamos ver a nuestro hijo crecer día a día. En fin...
Y por último (en orden de cronología), mi blog ha cumplido un año :) Cosas sobre esto, podría escribir tantas! empecé y ni siquiera sabía usar blogger! Pero quería que mi "sitio" fuera un lugar de información para mamás desorientadas, como mil veces me había sentido yo. Quería de alguna manera estar, para mamás primerizas y recientes, acompañarlas en su soledad y desinformación, como a mí me había pasado. Es como desear, a través de ayudar a otros, poder superar lo que a una le ha pasado. Al fin y al cabo, si yo había estado tan sola y desinformada, por ahí tal vez había alguna otra mamá que necesitaba y si yo podía ayudarla, genial!
Y me encontré con una sorpresa bellísima: una cibertribu. Será virtual, pero cuánto me ayudó: a poner palabras a un montón de cosas que sentía y no sabía expresar, a darme cuenta que no era la única que "cometía" colecho, hacía upa, y deseaba hacer una "crianza con apego" (no sabía que así se llamaba!), en fin, a no sentirme tan sola.
Y yo aprendí muchísimo de otras mamás. Yo, que quería hacer mi sitio para que otras mamás leyeran y aprendieran y no se sintieran tan solas, yo leí y aprendí de otras mamás, y me sentí acompañada por ellas!
Ahora con mi marzo "movidito", no he escrito casi nada, pero créanme, las he leído (y a algunas cosas las he compartido en la página de Facebook). Y si bien no he escrito, ahora me estoy encontrando con que, un poco, estoy "predicando" jaja quiero decir, soy una abanderada de la crianza con apego, y no es que ando queriendo cambiar el mundo, "dando órdenes" a los demás, pero sí cuento (no doy explicaciones, que es muy distinto, ni me justifico) e informo por qué yo crío como crió a mi hijo, le guste a quien le guste.
Bueno, este ha sido "mi marzo". Como verán, cosas de todos los colores, que inevitablemente producen transformaciones, mueven a procesos internos. Y como yo escribo con el corazón (no sé si está bien o no, pero es lo que me sale), si el corazón está agitado, no puede escribir. Por eso ahora, que termina este mes, y termina un ciclo, quise escribir, aunque sea para contar en qué anduve...
Un abrazo a todas!!!!!
miércoles, 22 de febrero de 2012
Abandono
No sé por qué ayer venía pensando en este tema, que suele ser titulares en los noticieros en televisión o en los diarios, cuando una madre abandona a sus hijos. Por supuesto, es horrible enterarse de cosas así, pero personalmente hace algunos años (incluso antes de ser mamá) yo empecé a no juzgar ni criticar. No sé por qué comencé a pensar "si una mujer madre hace esto, por Dios!, ¿en qué estado interno de abandono emocional y físico está y se siente?". Y eso que cuando empecé a pensar así, aún no era madre.
No sé por qué, ya que venía pensando en el tema, se me ocurrió pensar "¿y por qué cuando un padre abandona a sus hijos, no es noticia? ¿qué pasa? ¿está más validado que un hombre abandone?". Porque ustedes como yo conocerán casos de hombres que abandonan a las mujeres embarazadas... conozco un par de casos, cuento los primeros que se me vienen a la memoria:
primer caso, una conocida divorciada del padre de sus tres hijos, empezó a salir con un hombre (a lo que tiene derecho), se quedó embarazada, y cuando el hombre se enteró, desapareció, para siempre...
segundo caso, una amiga, ella nació de una mamá soltera, que tuvo un romance con un hombre casado, su mamá se quedó embarazada, el señor casado lo sabía pero nunca apareció ni aportó ni nada...
tercer caso, una alumna cuya mamá estuvo ocho años de novia con su papá, la mamá quedó embarazada (de mi alumna), cuando el papá se enteró, se fue para siempre, volvieron a tener contacto porque mi alumna (la hija) le preguntó a su mamá, ella le dijo el nombre de su papá, mi alumna se puso a buscar, lo encontró por facebook y le pidió conocerlo (es de anécdota contar que el señor se había casado con otra mujer y tenido otros hijos)...
y así si me pongo a pensar, seguro recuerdo otros casos...
Cuando los hombres abandonan a una mujer embarazada, también están abandonando a un hijo. ¿Pero cuál es el discurso? "Él la dejó", no es "él abandonó a la mujer y a su hijo" ni tampoco sale en los noticieros... ¿Por qué?
Venía pensando en todo esto, y ayer salió en los noticieros que en un departamento céntrico de mi ciudad, una mamá salió de fiesta a tomar, y dejó solas en el departamento a sus hijas de 1 y 2 años. Pasó que las niñas se despertaron, se encontraron solas, se largaron a llorar, los vecinos no sabían qué pasaba, llamaron a la policía, la policía pudo entrar al departamento a eso de las 2 a.m., las nenas se habían quedado dormidas al lado de la puerta de tanto llorar, la madre llegó a las 7 de la mañana (todo ese tiempo, se quedaron policías con las nenas). Eso es lo que leí en el diario. Por supuesto, lo que hizo la madre, no tiene nombre. Es abandono de persona, y no hace falta que comentemos lo que deben haber sentido criaturas tan pequeñas (1 y 2 años), despertarse, verse solas, sentirse solas, y que no haya nadie. Y hay que agradecer que físicamente no les pasó nada (era un 5to piso y no se cayeron por la ventana, no se electrocutaron, etc). Pero en el diario, nada decía del padre "El padre estaba de viaje", "No viven con el padre" (aunque esto parece obvio), o lo que fuera, o "la madre está desbordada y deprimida por una depresión o abandono del padre" o lo que fuera (veo que no lo escribí, la mujer tiene 22 años).
A lo que voy: no justifico el abandono de una madre hacia sus hijos (sean éstos recién nacidos, como suele ocurrir, que los dejan abandonados en el jardín de una casa, por ej, o este caso que acabo de contar). Digo que para que una madre abandone a un hijo, tiene que estar rota por dentro: rota espiritual y afectivamente. Y sola, muy sola. Porque si hubiera un hombre al lado que sostuviera (léase que escribí "sostuviera") o tal vez su propia madre, o quien fuera, no creo que una mujer llegara a eso.
Y a lo segundo que voy: en esta sociedad patriarcal y machista, a la mujer madre se la culpa de todo: si el niño camina más tarde o más temprano, si toma teta o biberón, si se "porta bien o mal", si come o no come, si abandona o no abandona... ¿y el padre? ¿Qué pasa cuando abandona el padre? Como dije más arriba, es como si estuviera más validado, más permitido, más aceptado: "Él la dejó" (y la mujer está embarazada o tal vez también tiene hijos) ¿Por qué? Sí, tal vez no está listo "para ser padre", y debe tener sus propios dolores y sufrimientos para hacer algo así, pero ¿por qué eso no sale en los diarios y en los noticieros? ¿Por qué no sale la gente en la pantalla criticando "muy mal padre, ni un animal hace esto a sus hijos"...
Tal vez son ideas extrañas las que tengo, creo que todas sabemos que por más que nos hayamos leído todos los libros sobre maternidad y paternidad, nadie está listo para ser madre o padre, todos hacemos lo mejor que podemos con lo que tenemos... pero no pude evitar pensar en los abandonos de los padres, encubiertos, permitidos, validados... yo conté aquí tres casos, si me pongo a pensar quizás recuerde alguno más, ustedes seguro también conocen casos...
¿Qué opinan?
No sé por qué, ya que venía pensando en el tema, se me ocurrió pensar "¿y por qué cuando un padre abandona a sus hijos, no es noticia? ¿qué pasa? ¿está más validado que un hombre abandone?". Porque ustedes como yo conocerán casos de hombres que abandonan a las mujeres embarazadas... conozco un par de casos, cuento los primeros que se me vienen a la memoria:
primer caso, una conocida divorciada del padre de sus tres hijos, empezó a salir con un hombre (a lo que tiene derecho), se quedó embarazada, y cuando el hombre se enteró, desapareció, para siempre...
segundo caso, una amiga, ella nació de una mamá soltera, que tuvo un romance con un hombre casado, su mamá se quedó embarazada, el señor casado lo sabía pero nunca apareció ni aportó ni nada...
tercer caso, una alumna cuya mamá estuvo ocho años de novia con su papá, la mamá quedó embarazada (de mi alumna), cuando el papá se enteró, se fue para siempre, volvieron a tener contacto porque mi alumna (la hija) le preguntó a su mamá, ella le dijo el nombre de su papá, mi alumna se puso a buscar, lo encontró por facebook y le pidió conocerlo (es de anécdota contar que el señor se había casado con otra mujer y tenido otros hijos)...
y así si me pongo a pensar, seguro recuerdo otros casos...
Cuando los hombres abandonan a una mujer embarazada, también están abandonando a un hijo. ¿Pero cuál es el discurso? "Él la dejó", no es "él abandonó a la mujer y a su hijo" ni tampoco sale en los noticieros... ¿Por qué?
Venía pensando en todo esto, y ayer salió en los noticieros que en un departamento céntrico de mi ciudad, una mamá salió de fiesta a tomar, y dejó solas en el departamento a sus hijas de 1 y 2 años. Pasó que las niñas se despertaron, se encontraron solas, se largaron a llorar, los vecinos no sabían qué pasaba, llamaron a la policía, la policía pudo entrar al departamento a eso de las 2 a.m., las nenas se habían quedado dormidas al lado de la puerta de tanto llorar, la madre llegó a las 7 de la mañana (todo ese tiempo, se quedaron policías con las nenas). Eso es lo que leí en el diario. Por supuesto, lo que hizo la madre, no tiene nombre. Es abandono de persona, y no hace falta que comentemos lo que deben haber sentido criaturas tan pequeñas (1 y 2 años), despertarse, verse solas, sentirse solas, y que no haya nadie. Y hay que agradecer que físicamente no les pasó nada (era un 5to piso y no se cayeron por la ventana, no se electrocutaron, etc). Pero en el diario, nada decía del padre "El padre estaba de viaje", "No viven con el padre" (aunque esto parece obvio), o lo que fuera, o "la madre está desbordada y deprimida por una depresión o abandono del padre" o lo que fuera (veo que no lo escribí, la mujer tiene 22 años).
A lo que voy: no justifico el abandono de una madre hacia sus hijos (sean éstos recién nacidos, como suele ocurrir, que los dejan abandonados en el jardín de una casa, por ej, o este caso que acabo de contar). Digo que para que una madre abandone a un hijo, tiene que estar rota por dentro: rota espiritual y afectivamente. Y sola, muy sola. Porque si hubiera un hombre al lado que sostuviera (léase que escribí "sostuviera") o tal vez su propia madre, o quien fuera, no creo que una mujer llegara a eso.
Y a lo segundo que voy: en esta sociedad patriarcal y machista, a la mujer madre se la culpa de todo: si el niño camina más tarde o más temprano, si toma teta o biberón, si se "porta bien o mal", si come o no come, si abandona o no abandona... ¿y el padre? ¿Qué pasa cuando abandona el padre? Como dije más arriba, es como si estuviera más validado, más permitido, más aceptado: "Él la dejó" (y la mujer está embarazada o tal vez también tiene hijos) ¿Por qué? Sí, tal vez no está listo "para ser padre", y debe tener sus propios dolores y sufrimientos para hacer algo así, pero ¿por qué eso no sale en los diarios y en los noticieros? ¿Por qué no sale la gente en la pantalla criticando "muy mal padre, ni un animal hace esto a sus hijos"...
Tal vez son ideas extrañas las que tengo, creo que todas sabemos que por más que nos hayamos leído todos los libros sobre maternidad y paternidad, nadie está listo para ser madre o padre, todos hacemos lo mejor que podemos con lo que tenemos... pero no pude evitar pensar en los abandonos de los padres, encubiertos, permitidos, validados... yo conté aquí tres casos, si me pongo a pensar quizás recuerde alguno más, ustedes seguro también conocen casos...
¿Qué opinan?
viernes, 17 de febrero de 2012
Sabiduría instintiva
Hoy almorzamos juntos mis padres (en su casa), mi hijo, su papá y yo. No sé cómo fue saliendo el tema, terminamos hablando de cómo las bolivianas (en Argentina estamos bien cerca de ese país) llevan a sus bebés, a upa bien pegaditos a ellas, con "portabebés", mientras ellas siguen haciendo sus actividades. Ahí mis padres contaban que en su viaje (en colectivo) a Machu Pichu (Perú), justamente eso les llamó la atención, cuando estuvieron por Bolivia y Perú, las mujeres andaban con sus bebés a upa en sus "Mei Tai" (je no sé cómo les llaman ellas), y trabajaban, vendiendo artesanías, o simplemente andaban por la calle. Y yo que ando en el tema de la maternidad y he visto unas fotos (que he puesto en mi página de Facebook) de mamás bolivianas y africanas y otras nacionalidades haciendo lo mismo, salió el tema si sería instinto o qué...
Y vieron que a veces mientras vas hablando, te aparecen los "click" ("darse cuenta"), y lo pensé y lo dije al mismo tiempo "es instinto... ¿de qué otra manera se explica que en dos continentes tan distintos, sea una costumbre cultural, hacer upa a los niños con las telas que tengan a mano, dos continentes tan distintos con personas que no tienen televisión ni internet ni nada?" (con esto último quiero decir, yo recién hace unos meses, cuando empecé con mi blog, me enteré que existían mei tais y portabebés!!!! es decir, ellos lo hacen por costumbre cultural desde hace cientos de años y nadie les enseñó).
Click. Hacer upa a los bebés, llevarlos a upa mientras son pequeños, y que la madre siga haciendo las actividades que tenga que hacer, es instinto. Como lo es la lactancia (somos mamíferos) y el colecho...
Cuando volvimos a casa, me acuesto con mi hijo para hacerlo dormir. Y recordando el diálogo del mediodía (que luego tomó otro rumbo, pero dio vueltas alrededor de lo mercantilizada que está la medicina), me puse a pensar en las perras, las gatas, los mamíferos hembras en general... no necesitan doctores para parir, nadie las molesta, al contrario, se las super respeta, siempre los dueños de las gatas o perras cuentan cómo el animal solo fue buscando un espacio cómodo y solitario donde parir tranquila, los dueños simplemente cuentan que acompañan con su presencia e intervienen sólo si es necesario, y los cachorritos van naciendo solitos y la mamá sabe perfectamente qué hacer para cuidarlos... nadie le enseña, ella lo sabe. No hay doctor, obstetra, suegra ni vecina que esté ahí, diciéndole qué es lo mejor para ese cachorrito. Y una vez que nació, los cachorritos se quedan con la mamá, toman teta y duermen a su lado, y se quedan bien cerquita, al lado de mamá. Y atrevete a querer acercarte a tocar alguno de los cachorritos, la perra o la gata te sacan corriendo! Tenés que ser su dueño (que te tengan esa confianza) para que puedas estar cerca!
Si ellas (gatas, perras, mamíferas en general) pueden, ¿por qué nosotras, mujeres mamás humanas, nos hemos permitido caer en el olvido de la sabiduría de nuestro cuerpo y nuestro instinto? En bien del "progreso", hemos entregado nuestro cuerpo a los médicos obstetras, nuestra crianza a los pediatras, como si nosotras fuéramos unas niñas tontas que no sabemos hacer nada... Es cierto, a veces es necesaria intervención, pero se interviene muchas, muchísimas más veces de las necesarias...
Ojalá podamos poco a poco ir revirtiendo esto... No sé si soy ingenua, tengo esperanzas. Esperanzas que a través de esta hermosa tribu virtual que se fue armando sola, en donde tantas mamás soñamos y defendemos y practicamos la crianza con apego, la lactancia materna, el colecho, el parto respetado, la próxima generación un porcentaje más alto de futuras mamás piensen distinto y sepan más, mucho más que nosotras... y se vuelva a escuchar al instinto maternal, sin tanto ruido externo...
Y vieron que a veces mientras vas hablando, te aparecen los "click" ("darse cuenta"), y lo pensé y lo dije al mismo tiempo "es instinto... ¿de qué otra manera se explica que en dos continentes tan distintos, sea una costumbre cultural, hacer upa a los niños con las telas que tengan a mano, dos continentes tan distintos con personas que no tienen televisión ni internet ni nada?" (con esto último quiero decir, yo recién hace unos meses, cuando empecé con mi blog, me enteré que existían mei tais y portabebés!!!! es decir, ellos lo hacen por costumbre cultural desde hace cientos de años y nadie les enseñó).
Click. Hacer upa a los bebés, llevarlos a upa mientras son pequeños, y que la madre siga haciendo las actividades que tenga que hacer, es instinto. Como lo es la lactancia (somos mamíferos) y el colecho...
Cuando volvimos a casa, me acuesto con mi hijo para hacerlo dormir. Y recordando el diálogo del mediodía (que luego tomó otro rumbo, pero dio vueltas alrededor de lo mercantilizada que está la medicina), me puse a pensar en las perras, las gatas, los mamíferos hembras en general... no necesitan doctores para parir, nadie las molesta, al contrario, se las super respeta, siempre los dueños de las gatas o perras cuentan cómo el animal solo fue buscando un espacio cómodo y solitario donde parir tranquila, los dueños simplemente cuentan que acompañan con su presencia e intervienen sólo si es necesario, y los cachorritos van naciendo solitos y la mamá sabe perfectamente qué hacer para cuidarlos... nadie le enseña, ella lo sabe. No hay doctor, obstetra, suegra ni vecina que esté ahí, diciéndole qué es lo mejor para ese cachorrito. Y una vez que nació, los cachorritos se quedan con la mamá, toman teta y duermen a su lado, y se quedan bien cerquita, al lado de mamá. Y atrevete a querer acercarte a tocar alguno de los cachorritos, la perra o la gata te sacan corriendo! Tenés que ser su dueño (que te tengan esa confianza) para que puedas estar cerca!
Si ellas (gatas, perras, mamíferas en general) pueden, ¿por qué nosotras, mujeres mamás humanas, nos hemos permitido caer en el olvido de la sabiduría de nuestro cuerpo y nuestro instinto? En bien del "progreso", hemos entregado nuestro cuerpo a los médicos obstetras, nuestra crianza a los pediatras, como si nosotras fuéramos unas niñas tontas que no sabemos hacer nada... Es cierto, a veces es necesaria intervención, pero se interviene muchas, muchísimas más veces de las necesarias...
Ojalá podamos poco a poco ir revirtiendo esto... No sé si soy ingenua, tengo esperanzas. Esperanzas que a través de esta hermosa tribu virtual que se fue armando sola, en donde tantas mamás soñamos y defendemos y practicamos la crianza con apego, la lactancia materna, el colecho, el parto respetado, la próxima generación un porcentaje más alto de futuras mamás piensen distinto y sepan más, mucho más que nosotras... y se vuelva a escuchar al instinto maternal, sin tanto ruido externo...
jueves, 16 de febrero de 2012
¿Hasta dónde?
A todas las mamás nos duele y nos molesta que se metan con nuestra crianza. Por este mundo virtual, o al menos la zona por donde yo ando :) se habla principalmente de la crianza con apego, con respeto, de no dejar a nuestros bebés o niños pequeños llorando porque, como los adultos, generan "cortisol" que es la hormona del estrés, y a nadie le hace bien. Pero hay muchas otras personas que tienen otra opinión.
¿Cómo participar en uno de estos espacios, donde se defiende al "Método Estivill" como una opción más? ¿Donde "gracias al libro Duérmete niño, algunas madres pudieron tener vida o recibirse en su carrera universitaria"? Las que ya me conocen por este rincón, saben mi opinión al respecto. No comparto hacer dormir a los niños llorando, aplicando el método Estivill o lo que sea. Participé con respeto y diplomáticamente en ese espacio, me costó mucho, pero elegí hacerlo desde ese lugar porque así como no me gusta que se metan en mi crianza, tampoco me voy a estar metiendo en la crianza de los demás. Pero, ¿hasta dónde y cómo hacer ver que el que pierde en esto es el bebé? ¿Alguien le pregunta al bebé lo que necesita? ¿Se informan esos padres que al dejar llorar a un niño su pequeño cuerpito genera la hormona del estrés? ¿Y que luego se duerme pero no porque "aprendió a dormirse", sino porque "aprendió a que no tiene sentido expresar sus necesidades"?
Voy a publicar aquí el video en cuestión con el que se armó la polémica, está en inglés, pero no hace falta entender mucho. Si observan los gestos de los padres, van a ver que están aplicando el método Estivill, que la madre lo hace como una "tarea que hay que hacer por su bien", que el padre es el que está menos convencido (en este caso), que les cuesta, que en un momento el padre le dice a la madre "qué te dice tu corazón que tenemos que hacer? qué te dice?" y ella estalla en llantos y le dice "que quiero ir corriendo a abrazarla y hacerle upa", y cuando luego de mucho debate e indecisión se deciden a abrir la puerta e ir a buscarla, la bebé se durmió... en un momento, la protagonista dice "le estoy rompiendo el corazón", y también "nos necesita y no estamos con ella"... así que "la bebé se durmió con el corazón roto, sabiendo que no cuenta con sus padres cuando los necesita"...
Antes de poner el video, vuelvo a preguntar, ¿hasta dónde opinar?
Este es el video
¿Cómo participar en uno de estos espacios, donde se defiende al "Método Estivill" como una opción más? ¿Donde "gracias al libro Duérmete niño, algunas madres pudieron tener vida o recibirse en su carrera universitaria"? Las que ya me conocen por este rincón, saben mi opinión al respecto. No comparto hacer dormir a los niños llorando, aplicando el método Estivill o lo que sea. Participé con respeto y diplomáticamente en ese espacio, me costó mucho, pero elegí hacerlo desde ese lugar porque así como no me gusta que se metan en mi crianza, tampoco me voy a estar metiendo en la crianza de los demás. Pero, ¿hasta dónde y cómo hacer ver que el que pierde en esto es el bebé? ¿Alguien le pregunta al bebé lo que necesita? ¿Se informan esos padres que al dejar llorar a un niño su pequeño cuerpito genera la hormona del estrés? ¿Y que luego se duerme pero no porque "aprendió a dormirse", sino porque "aprendió a que no tiene sentido expresar sus necesidades"?
Voy a publicar aquí el video en cuestión con el que se armó la polémica, está en inglés, pero no hace falta entender mucho. Si observan los gestos de los padres, van a ver que están aplicando el método Estivill, que la madre lo hace como una "tarea que hay que hacer por su bien", que el padre es el que está menos convencido (en este caso), que les cuesta, que en un momento el padre le dice a la madre "qué te dice tu corazón que tenemos que hacer? qué te dice?" y ella estalla en llantos y le dice "que quiero ir corriendo a abrazarla y hacerle upa", y cuando luego de mucho debate e indecisión se deciden a abrir la puerta e ir a buscarla, la bebé se durmió... en un momento, la protagonista dice "le estoy rompiendo el corazón", y también "nos necesita y no estamos con ella"... así que "la bebé se durmió con el corazón roto, sabiendo que no cuenta con sus padres cuando los necesita"...
Antes de poner el video, vuelvo a preguntar, ¿hasta dónde opinar?
Este es el video
miércoles, 15 de febrero de 2012
¿Les ha pasado?
¿Les ha pasado? Digo, eso de que cuando tu bebé o niño pequeño hace berrinche, llora, grita, o cualquier cosa que caiga dentro de la categoría "portarse mal", les llueven las críticas tipo: "es que le haces mucho upa", "es que le consientes demasiado", "es que le prestas demasiada atención", "es que pasa demasiado tiempo contigo", etc, etc, etc, es decir, si el bebé o niño pequeño se "porta mal", ES CULPA TUYA, MALA MADRE!! (jaja lo pongo en mayúsculas en tono de humor)
Y pasa que alguna vez tu bebé o niño pequeño está feliz, "se porta bien", hace alguna monería graciosa, "ah, pero qué bello niño, cómo ha cambiado, ¿por qué será?"... ¿y acá? ¿no nos toca una partecita opuesta a la que escuchábamos antes? Tipo: "oh, pero qué madre comprensiva eres", "tanto amor que le das, se ve que vuelve y él es feliz", o una que creo jamás escucharemos "oh, pero eres tan buena madre!"
Jajajaja hoy decidí tomarlo con humor, porque al fin alguien dijo algo positivo :)
¿Cómo es vuestra experiencia en la cuestión? ;)
Y pasa que alguna vez tu bebé o niño pequeño está feliz, "se porta bien", hace alguna monería graciosa, "ah, pero qué bello niño, cómo ha cambiado, ¿por qué será?"... ¿y acá? ¿no nos toca una partecita opuesta a la que escuchábamos antes? Tipo: "oh, pero qué madre comprensiva eres", "tanto amor que le das, se ve que vuelve y él es feliz", o una que creo jamás escucharemos "oh, pero eres tan buena madre!"
Jajajaja hoy decidí tomarlo con humor, porque al fin alguien dijo algo positivo :)
¿Cómo es vuestra experiencia en la cuestión? ;)
domingo, 12 de febrero de 2012
"Cuando hay un lugar para ser, hay un lugar para hacer"
Suelo ser criticada por mi forma de criar, con apego, con respeto, "dejándolo hacer lo que quiere" ("malcriándolo") según el criterio de algunos. Las que crían así saben que no se trata de "dejar hacer lo que se quiere". Creo que coincidimos en que se trata de respeto, en todo el sentido de la palabra. De respeto a un ser humano, que será chiquito, pero es persona, con sus propios talentos, sus propios intereses, su propia personalidad. Trae una carga genética, que lo que mejor podemos hacer los responsables de su crianza, educación y formación, es respetarla, para que ellos mismos vayan descubriendo sus intereses. Nuestra tarea es cuidar y contener, y enseñar a través del ejemplo y la palabra (que tienen que ir de la mano, obviamente), amando todo el tiempo.
Hace unos años atrás, hice un "Taller de Educación Creativa", en la Universidad Nacional de Córdoba, un taller de la Secretaría de Extensión que duró cuatro meses. Quise hacerlo porque siempre me interesó la creatividad, en todos los sentidos, sobre todo en el sentido de "como estilo de vida". Vimos varias cosas, por supuesto, pero la frase que dijo la psicóloga coordinadora que me quedó grabada a fuego fue
Así, cortito, chiquito, no llega ni a diez palabras. Me quedó grabado para siempre. Porque podemos crecer (en todos los sentidos, y válido para cualquier ser humano) en la libertad, no hay otra manera. Y eso no significa "hacer lo que se quiere" a modo de capricho. Significa que si podemos ser quienes realmente somos, podremos hacer algo bueno para nosotros y para los demás.
Trasladado a nuestros hijos, creo que lo mejor que podemos darle es respeto a su ser. No pretender que sigan los sueños que nosotros tenemos para ellos, no es regalarles el mejor y/o más caro juguete, la mejor computadora o el más avanzado celular. El mejor regalo que podemos hacerles es respetar su ser. Y entonces ellos van a poder darnos su mejor regalo: su propia felicidad :)
Hace unos años atrás, hice un "Taller de Educación Creativa", en la Universidad Nacional de Córdoba, un taller de la Secretaría de Extensión que duró cuatro meses. Quise hacerlo porque siempre me interesó la creatividad, en todos los sentidos, sobre todo en el sentido de "como estilo de vida". Vimos varias cosas, por supuesto, pero la frase que dijo la psicóloga coordinadora que me quedó grabada a fuego fue
"cuando hay un lugar para ser, hay un lugar para hacer"
Así, cortito, chiquito, no llega ni a diez palabras. Me quedó grabado para siempre. Porque podemos crecer (en todos los sentidos, y válido para cualquier ser humano) en la libertad, no hay otra manera. Y eso no significa "hacer lo que se quiere" a modo de capricho. Significa que si podemos ser quienes realmente somos, podremos hacer algo bueno para nosotros y para los demás.
Trasladado a nuestros hijos, creo que lo mejor que podemos darle es respeto a su ser. No pretender que sigan los sueños que nosotros tenemos para ellos, no es regalarles el mejor y/o más caro juguete, la mejor computadora o el más avanzado celular. El mejor regalo que podemos hacerles es respetar su ser. Y entonces ellos van a poder darnos su mejor regalo: su propia felicidad :)
miércoles, 1 de febrero de 2012
El milagro de tenernos
Te miro. Dormís plácidamente tu siesta, "como un angelito". Te dormís por un ratito, y yo puedo pensar dos segundos seguidos y respirar hondo...
Te miro y me pregunto, ¿cómo era mi vida antes de estar juntos? Me cuesta recordar... Hago un esfuerzo, y recuerdo... Me acuerdo cuando estábamos con tu papá en la casa, vos todavía en la panza... Dios mío, qué ausencia tan grande tu no presencia! ¿Cómo pudimos, cómo pude, estar tanto tiempo sin vos? Es cierto, todo llega cuando tiene que llegar, pero recuerdo los momentos en que vos todavía no habías llegado, y, qué vacío!!!!
Es cierto, ahora "no puedo hacer nada", los juguetes viven regados por el piso de la casa, las paredes de la casa están "decoradas" con tus dibujos, abro un cajón para guardar algo y me encuentro con tu patito de hule, miro abajo de la cama y encuentro tu colección de autitos, los pisos están constantemente con migas de galletitas o pedazos de banana, corro de un lado a otro con tus "mamá!!", mientras cuelgo la ropa en el patio para que se seque, tengo que salir corriendo porque vos abriste la heladera para ponerte a comer... pero, ¿qué hacía yo antes? ¿cómo aguanté tanto tiempo estar sin vos? ¿sin tus besos? ¿sin tus abrazos? ¿cómo pude estar tanto tiempo sin escuchar de tu boca la mágica palabra "mamá"?
Creo que a todas las mamás nos pasa parecido... más allá del cansancio, de las noches sin dormir, de los cambios de prioridades y tiempos, hemos cambiado a tal punto nuestra identidad en ese pasaje de ser "mujer" a ser "mujer-madre" que ya no podemos imaginar nuestra vida sin nuestros hijos, no podemos recordar nuestra "vida anterior".
Qué milagro poder ser las madres de nuestros hijos...
Te miro y me pregunto, ¿cómo era mi vida antes de estar juntos? Me cuesta recordar... Hago un esfuerzo, y recuerdo... Me acuerdo cuando estábamos con tu papá en la casa, vos todavía en la panza... Dios mío, qué ausencia tan grande tu no presencia! ¿Cómo pudimos, cómo pude, estar tanto tiempo sin vos? Es cierto, todo llega cuando tiene que llegar, pero recuerdo los momentos en que vos todavía no habías llegado, y, qué vacío!!!!
Es cierto, ahora "no puedo hacer nada", los juguetes viven regados por el piso de la casa, las paredes de la casa están "decoradas" con tus dibujos, abro un cajón para guardar algo y me encuentro con tu patito de hule, miro abajo de la cama y encuentro tu colección de autitos, los pisos están constantemente con migas de galletitas o pedazos de banana, corro de un lado a otro con tus "mamá!!", mientras cuelgo la ropa en el patio para que se seque, tengo que salir corriendo porque vos abriste la heladera para ponerte a comer... pero, ¿qué hacía yo antes? ¿cómo aguanté tanto tiempo estar sin vos? ¿sin tus besos? ¿sin tus abrazos? ¿cómo pude estar tanto tiempo sin escuchar de tu boca la mágica palabra "mamá"?
Creo que a todas las mamás nos pasa parecido... más allá del cansancio, de las noches sin dormir, de los cambios de prioridades y tiempos, hemos cambiado a tal punto nuestra identidad en ese pasaje de ser "mujer" a ser "mujer-madre" que ya no podemos imaginar nuestra vida sin nuestros hijos, no podemos recordar nuestra "vida anterior".
Qué milagro poder ser las madres de nuestros hijos...
jueves, 26 de enero de 2012
El upa es un abrazo
Cuando un adulto necesita un abrazo, ¿qué hace? Se acerca a su amigo o familiar y le pide un abrazo con los brazos, que a veces van acompañados de palabras. ¿En qué circunstancia lo pide? Cuando lo necesita. Es cierto, se supone que somos adultos y hemos aprendido a tener los recursos emocionales para auto-sostenernos, pero hay ciertas vicisitudes de la vida en las cuales lo pedimos porque lo necesitamos (angustia, tristeza, una mala noticia, etc).
Cuando un bebé o un niño pequeño necesita un abrazo, ¿qué hace? Se acerca a su mamá o a la persona de confianza presente y le pide un abrazo con los brazos o cuando son muy pequeños con el llanto.
"¿Cómo?". Un bebé o niño pequeño, físicamente, no tienen la misma altura que su mamá o la persona de confianza. Por eso el abrazo que ellos piden porque necesitan, desde afuera, se ve como "upa".
"¿Y por qué lo piden tanto?". Porque ellos son pequeños, indefensos, vulnerables... para ellos lo mínimo (recordemos, son pequeños, no adultos) puede generar miedo, inseguridad, malestar: un ruido fuerte, un lugar desconocido, ver otra persona llorar, etc. Y buscan refugio en los brazos que tengan más cercanos, normalmente los de mamá.
¿Por qué algo tan obvio, tan simple, tan básico, es tan difícil de entender? ¿Por qué se los tilda de "caprichosos" o "manipuladores" cuando piden ayuda? Así es como después creamos adolescentes y sobre todo adultos que no pueden registrar dolencias propias o ajenas, no pueden ponerle palabras, y por lo tanto no pueden pedir ayuda para cambiar algo que necesitan cambiar.
Y en una sociedad tan violenta como la que vivimos (no importa el país) los bebés que no fueron contenidos con los upas que pedían, se transforman en adultos, y las víctimas se transforman en victimarios...
Por eso, si queremos cambiar las cosas, como dice una frase "empecemos por casa". Criemos con apego, con respeto, que en definitiva es criar con amor. No tengamos miedo a amar ni a demostrar nuestro amor a nuestros hijos.
Tal vez, si los amamos y contenemos lo que ellos necesitan, ellos se transformen en adultos que digan "¿por qué no le hacés upa? ¿no ves que lo malcrias (crias mal) si lo dejas llorando?". Tal vez, si cambiamos los actos hoy, cambiemos los discursos mañana, y, de paso, el mundo ;) bueno, soñar no cuesta nada...
Cuando un bebé o un niño pequeño necesita un abrazo, ¿qué hace? Se acerca a su mamá o a la persona de confianza presente y le pide un abrazo con los brazos o cuando son muy pequeños con el llanto.
"¿Cómo?". Un bebé o niño pequeño, físicamente, no tienen la misma altura que su mamá o la persona de confianza. Por eso el abrazo que ellos piden porque necesitan, desde afuera, se ve como "upa".
"¿Y por qué lo piden tanto?". Porque ellos son pequeños, indefensos, vulnerables... para ellos lo mínimo (recordemos, son pequeños, no adultos) puede generar miedo, inseguridad, malestar: un ruido fuerte, un lugar desconocido, ver otra persona llorar, etc. Y buscan refugio en los brazos que tengan más cercanos, normalmente los de mamá.
¿Por qué algo tan obvio, tan simple, tan básico, es tan difícil de entender? ¿Por qué se los tilda de "caprichosos" o "manipuladores" cuando piden ayuda? Así es como después creamos adolescentes y sobre todo adultos que no pueden registrar dolencias propias o ajenas, no pueden ponerle palabras, y por lo tanto no pueden pedir ayuda para cambiar algo que necesitan cambiar.
Y en una sociedad tan violenta como la que vivimos (no importa el país) los bebés que no fueron contenidos con los upas que pedían, se transforman en adultos, y las víctimas se transforman en victimarios...
Por eso, si queremos cambiar las cosas, como dice una frase "empecemos por casa". Criemos con apego, con respeto, que en definitiva es criar con amor. No tengamos miedo a amar ni a demostrar nuestro amor a nuestros hijos.
Tal vez, si los amamos y contenemos lo que ellos necesitan, ellos se transformen en adultos que digan "¿por qué no le hacés upa? ¿no ves que lo malcrias (crias mal) si lo dejas llorando?". Tal vez, si cambiamos los actos hoy, cambiemos los discursos mañana, y, de paso, el mundo ;) bueno, soñar no cuesta nada...
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